martes, 25 de junio de 2013

EQUILÍBRATE CON AI CHI


Os presento una nueva colaboración con @davidarsu sobre un par de técnicas de terapia acuática.

El Ai Chi es una técnica de ejercicio acuático japonesa ideada por Jun Konno en 1993. Incluye movimientos de otras disciplinas orientales como el Tai Chi o el Qi Gong adaptados al medio acuático. Al igual que éstas, la técnica incluye movimientos activos, amplios, fluidos, lentos, continuados y sin usar una fuerza exagerada. Además, un aspecto muy importante es la sincronización de los movimientos con una respiración lenta, abdominal y profunda, para provocar una respuesta parasimpática.
En sus orígenes se desarrolló como una preparación para el Watsu, pero en la actualidad se usa como técnica independiente con objetivos propios.

Se basa en principios orientales de energías (equilibrio entre el ying y el yang) y meridianos, pero más allá de esta ideología incide principalmente en el equilibrio (debido a las constantes transferencias del centro de gravedad, cambios de la base de sustentación, reacciones equilibrio…). Además de actuar sobre el tejido conectivo, la coordinación intramuscular e intermuscular, el ROM, la respiración, la consciencia corporal y los efectos mentales. Es decir, se observan beneficios de acuerdo con los 3 niveles de la CIF.

Para realizar esta actividad sería necesario disponer de una piscina con el agua a nivel de los hombros y una temperatura relativamente alta (30-35º), ya que la actividad es de poca intensidad.  Además se acompaña de música especialmente diseñada.

Se trata de un programa cerrado (consta de 19 movimientos) y repetitivo, con un ambiente principalmente estable que busca el perfeccionamiento del movimiento con el menor esfuerzo cognitivo. Para ello sigue una progresión lógica de aprendizaje motor:
  • de una posición simétrica de tronco a movimientos rotacionales
  • de pequeños movimientos de los brazos a alcances largos y funcionales
  • de movimientos simples de brazos a movimientos más complejos de brazos, tronco y piernas
  • de movimientos simétricos a asimétricos
  • de centro de gravedad estático a dinámico
  • de base soporte amplia a estrecha
  • de control visual (punto fijo) a control vestibular (los ojos siguen el movimiento de las manos aislándose parcialmente del entorno)
La adaptación del Ai Chi a la clínica (Ai Chi Clínico®) permite amoldar el programa en función de los déficits del grupo. Da más flexibilidad. Así, se pueden realizar pequeñas modificaciones, trabajar sólo unos movimientos concretos, incidir más en unos que en otros...

Por todo esto se trata un programa de prevención de caídas ideal y muy efectivo.  

También existe el Wall Ai Chi (con apoyo en la pared) y el Ai Chi Ne.






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